Han sido seis temporadas, 56 capítulos, una larga travesía que me ha acompañado en uno de los periodos más oscuros de mi vida, con una persona que quiero mucho en el hospital. Cuando empecé a verla este verano, pensaba que, en mis circunstancias, no era una buena idea, ya que Oz contiene historias que te retuercen las tripas, que desgarran por su alto grado de emotividad y violencia. Pero me equivocaba. Oz ha conseguido evadirme de mis problemas y crear esa burbuja entre la narración y el espectador que sólo logran las grandes series, las grandes películas. Porque Oz es tan excepcional que, por muy jodida que estuviera, me mantenía en vilo, y cuando acababa el capítulo sólo podía pensar: qué bueno, quiero más.
Al que no haya visto Oz hay dos datos que le resultarán de sumo interés: con un guión magistral creado por un Tom Fontana en plena forma, Oz inauguró las series de calidad de la HBO en 1997. El segundo dato es su temática, bajo la que subyacen mensajes profundos que te calan sin adoctrinamientos. Oz narra las existencias de presos y funcionarios de prisiones dentro de la cárcel de máxima seguridad Oswald Penintentiary, más concretamente en Emerald City (también llamada Em City), un proyecto experimental de rehabilitación donde los prisioneros poseen un mayor grado de libertad y el número de presos por grupo / raza se controla para que no haya desproporción de fuerzas.
De una forma amena, entretenida, repleta de violencia, acción, humor y drama, Oz te adentra en las historias de venganza, odio, traición, amor y conflictos sociales y raciales entre los distintos grupos (arios, negros, latinos, musulmanes, ítalos, moteros, homosexuales). Pero, al igual que ocurre en The Wire o en The Sopranos, la serie respeta la inteligencia del espectador y, poco a poco, a través de la narración, sientes la perversión del sistema penitenciario, el horror despiadado de la pena de muerte, la inutilidad de las cárceles para la rehabilitación social.
Y te sorprende que en un sistema corrupto, donde reina el miedo y la injusticia, los hombres tengan una infinita perseverancia por sobrevivir, por seguir caminando. Algunos por corredores de sombra. Otros atisbando la luz al final del túnel. Pero, sobre todo, de Oz me emociona una cosa: la posibilidad de que todo hombre, por muy oscuro que sea su crimen, guarde en su interior un atisbo de humanidad que pueda redimirlo si él quiere.
Porque en Oz no hay maniqueísmos. Como sucede en la vida, nadie es bueno a tiempo completo ni un monstruo de vileza. Los grises, los matices, los detalles son los que humanizan hasta al asesino más violento. En Oz odias a un hombre por lo que hace, por su falta de escrúpulos, por su interés egoísta, pero también lo compadeces por su pasado (a veces terrible), por la crueldad del destino que le espera, por lo irónica y desalmada que puede llegar a ser la existencia, por la soledad, porque todo lo que tiene es anhelo por un futuro que nunca llega. Como dice Busmalis a Bob, cuando éste intenta persuadirle para que olvide un deseo muy importante para él apelando a su sentido realista: «Pero Bob, en Oz es todo lo que tenemos: sueños y esperanzas.»
![]() |
| Tobias Beecher |
¿Y cómo logra Oz transmitirnos todo esto? Como sucede siempre. A través de la historia de un hombre: Tobias Beecher (Lee Tergesen), un abogado alcoholizado que atropella a una niña y acaba con su vida. Beecher es un padre de familia, un hombre que ha pertenecido a la sociedad, de buena posición social. Y, de la noche a la mañana, con una mente abrasada por los remordimientos, deberá adaptarse a vivir en la prisión y hacer frente a una terrible pesadilla que lo transformará. ¿Es acaso esta historia una parábola? Sin duda. Que cada cual extraiga su significado.
Personajes de tragedias griegas
Mediante la trama de Beecher, que abre y cierra el círculo, la serie comienza a desplegar sus alas y se convierte en una sinfonía coral, con un reparto impresionante, impactante, repleto de personajes tan carismáticos y superlativos en sus dones y defectos, que parecen surgidos de las grandes tragedias griegas, de los intensos dramas shakesperianos. Las galerías de Em City están pobladas de rostros que dejarán una huella tan indeleble como el Omar Little de The Wire.
Simon Adebisi (Adewale Akinnuoye-Agbaje), el líder de los negros, con su gorrito seta y su mueca iracunda, irónica, despectiva. El desalmado jefe de la hermandad aria Vernon Schillinger (J.K. Simmons), un psicopático asesino que influirá decisivamente en la existencia de Beecher. El ministro Kareem Said (Eamonn Walker), el líder espiritual de los musulmanes, un personaje grandioso en sus contradicciones. El mafioso Nino Schibetta (Tony Musante), al frente de los italianos, luchando con los negros, arios y latinos por el control de la droga. El perturbador personaje de Miguel Álvarez (Kirk Acevedo), con sus terribles problemas psicológicos y una lucha interna por el dominio de sí mismo.
![]() |
| El manipulador Ryan O'Realy |
Pero la narración no tendría la misma fuerza sin algunos personajes que no se incluyen en ninguno de los grupos sociales / raciales y actúan como outsiders: Ryan O'Reily (Dean Winters), uno de los personajes más soberbios por su innegable talento para conspirar y manipular a otros presos en su propio interés. Chris Keller (Christopher Meloni), el atractivo, sexual y psicopático asesino que juega un importante papel en la historia de Beecher. Los veteranos Robert (Bob) Rebadow (George Morfogen) y Agamemnon Busmalis, supervivientes en Oz, que nos ofrecen algunos de los momentos más humorísticos. Y Augustus Hill (Harold Perrineau), el Michael de Lost, un negro en silla de ruedas que es el encargado de efectuar las introducciones y conclusiones de cada episodio a modo de coro griego, caracterizado de mil formas diferentes según la línea argumental o temática del capítulo. Grandísimo y divertido papel para Perrineau, sin duda.
Los funcionarios
Tan relevantes como los reos son los funcionarios de la prisión: el alcaide Leo Glynn (Ernie Hudson), encargado de resolver los conflictos más graves y lidiar con los cargos políticos; el director de Em City Tim McManus (Terry Kinney), una Juana de Arco entregado a la causa de una manera tan intensa que a veces resulta odiosa, con una vida personal destructiva; la psicóloga y monja Peter Marie (Rita Moreno), que conduce el programa de rehabilitación de drogas; la doctora Gloria Nathan (Lauren Vélez), al mando de la enfermería de Oz; el sacerdote cristiano Ray Mukada (B. D. Wong) y otros funcionarios de prisiones entre los que destacan Eddie Falco como Diane Wittlesey.
![]() |
| Augustus Hill |
Uno de los grandes atractivos que tiene Oz para el espécimen seriéfilo, es que encuentra mil rostros que posteriormente vería en series como The Wire, Breaking Bad, The Sopranos, Dexter, Treme, Lost, Generation Kill y otras. Oz fue una de las primeras series de la HBO y una cantera de grandes actores que trabajarían en las mejores series, tanto para la HBO como para otras cadenas. Os lo digo desde ya: no sólo vais a disfrutar de una de las mejores series de la historia de la televisión, sino que os lo vais a pasar en grande diciendo ¿dónde he visto yo esa cara? Un dato curioso: en un momento dado, sólo breves segundos, aparece cierto enano inteligente de la casa Lannister.
PS Este post se lo dedico muy especialmente a mis amigos Manuel McNulty y Lledó Horne por acompañarme en esta aventura y por compartir todas las emociones. A Manuel por recomendármela encarecidamente (¡hay que hacer caso de lo que diga este experimentado seriéfilo!), por la idea del círculo de Beecher y por buscarme el último capítulo que no tenía subtítulos. A Lledó por nuestra risas, por las nessies (esa es otra historia y será contada en otra ocasión) y por su amor incondicional hacia SU Keller, que tanto nos ha divertido.
Nota en Mis Puntuaciones
Ficha técnica
Título original: Oz
Cadena: HBO
Año de creación: 1997
Creada por: Tom Fontana
Duración (Seis temporadas, 56 episodios)
Web oficial




Gracias a ti por poder compartir... :__)
ResponderEliminarLo mejor de haber abierto el blog es poder conocer a gente tan encantadora como tú! Un beso y gracias!!
EliminarMe dan muchas ganas de verla! A la lista!
ResponderEliminarNo te vas a arrepentir, te lo prometo. Es una gran serie, pero también una gran desconocida!! Hay que hacerle justicia porque está (casi) a la altura de The Wire y The Sopranos, al menos esa es mi opinión. Gracias!!
EliminarEsta será la próxima que vea. Pero más allá de felicitarte por la detallada descripción y exhaustiva crítica que haces de la serie, utilizo este post tan sólo para desear que la persona a la que haces alusión al principio de este post mejore pronto.
ResponderEliminarUn abrazo y ánimo.
Muchísimas gracias, Iván. De verdad que me has emocionado. Gracias a (lo que sea) la persona de la que hablo se está restableciendo y creo que le gustará que le cuente lo genial que es un chico que siempre me aconseja series estupendas y que, además, se interesa de corazón por los demás. Te mando un abrazo muy especial!! :) Respecto a la serie, OZ te va a cautivar, estoy segura. Espero que me cuentes qué te ha parecido!! Buena travesía por las galerías de Ciudad Esmeralda!
EliminarMe alegro mucho, de verdad.
EliminarSaludos seriéfilos!
Saludos y abrazos, bro!! xD
EliminarLa primera temporada de Oz es impresionante, y su piloto uno de los mejores de la historia de la televisión. Luego (para mí) la cosa se vuelve un poco repetitiva pero sigue manteniendo un buen nivel. Me quedé en le tercera, me has recordado que tengo que retomarla urgentemente. Un Saludo.
ResponderEliminarHola! Después de leer tu comentario debo decirte que harás bien en retomarla. Para mí, la 6T es la TEMPORADA. Buenísima de verdad, tanto o incluso más que la primera. Lo único que patina en este serie es la longitud de la 4T. Quisieron hacerla el doble de largo y ahí pierde un poco el ritmo, aunque merece la pena continuar para ver los desenlaces de las historias, que son soberbios. Gracias y un saludo!!
ResponderEliminarYo vi el piloto y, la verdad, me pareció bastante duro, y no seguí con ella. Además me apetecía verla en BSO subtitulada y no encontré buenos subtitulos para ella... Pero bueno, viendo tu entusiasmo, quizás la retome. Saludos!
ResponderEliminarNo te preocupes, yo he visto la serie en VOSE y no me ha costado nada conseguir los subtítulos, excepto un poco los de la sexta temporada. Merece la pena adentrarse en los caminos de Oz, te lo aseguro. No sólo tiene violencia, es una serie emotiva, profunda y, a ratos, divertida. Dale una segunda oportunidad, que te lo vas a pasar en grande!
ResponderEliminar