 |
| Brody, Carrie y Saul |
Homeland, flamante ganadora del Globo de Oro 2012, es una
serie que te atrapa por completo desde el primer capítulo. Lejos de los guiones enrevesados a los que nos tienen acostumbrados las películas sobre los servicios de inteligencia norteamericanos y los peligros terroristas,
Homeland construye una
trama fácil de seguir, inteligente y con una acción que no decae en ningún momento.
A diferencia de
Rubicon, que muestra de una manera más realista y oscura el trabajo de los analistas de los servicios de inteligencia y la problemática para detener ataques terroristas,
Homeland es una serie diseñada para gustar. De nuevo vemos las resplandecientes instalaciones gubernamentales, una rubia atractiva que, además, es una súper agente de la CIA, y unos eficientes servicios de espionaje que,
aparentemente, cumplen con la legalidad, aunque, en ciertas ocasiones, ésta deba ser relegada en pos del bien social. Sin embargo,
bajo su brillante fachada, Homeland evidencia las falacias de la guerra, la
propaganda militar yanki y los juegos sucios para cazar al “enemigo”.