28 septiembre 2012
Hablando con mi doppelgänger sobre los estrenos otoñales
Uno de mis entretenimientos favoritos es conversar sobre series con mi doppelgänger. Además de algo quisquillosa, Doppel, como cariñosamente suelo llamarle, es hipercrítica y no me deja pasar ni una cuando me reblandezco. Si yo le digo: «Démosle una nueva oportunidad a Elementary», o «habría que ver otro capítulo de Revolution», ella me mira con sorna mientras eleva hacia mí su dedo corazón. No tiene compasión.
A veces me entretengo tanto hablando con mi otra mitad malvada, que mi marido asiente con la cabeza mientas murmura con media sonrisa: «Ya está otra vez». El otro día por la noche, después de ver algunos pilotos de los nuevos estrenos del otoño, mantuve una interesante charla con ella que, incluso, llegó a tener algún momento de tensión tipo Anne-Mariló (aunque sin llegar a sacar las uñas de gata rabiosa).
Eso sí. Mi doppelgänger, cuando le pillas el punto, es de lo más maja, y sus maledicencias me hacen reír. En el fondo es buen chica, aunque tanta serie de la HBO le ha convertido es una seriéfila algo sesuda e intransigente. Yo, sin embargo, puedo tragar otras cosillas más edulcoradas y divinas, aunque es cierto que su poder gana terreno día a día y cada vez soy menos yo y más mi otra mitad oscura.
24 septiembre 2012
Ganadores de los Emmy 2012: el difícil equilibrio entre calidad y dinero
Ya me lo olía. Se veía venir después de los Golden Globes. El triunfo de Homeland por encima de competidoras como Breaking Bad o Mad Men puede entenderse como el impulso promocional definitivo de cara al estreno de la segunda temporada, el próximo 30 de septiembre.
Aunque haya sido un premio polémico, ya que la cuarta temporada de Breaking Bad ha sido una de las más apasionantes y Mad Men (aún con cierta irregularidad en los episodios) ha tenido momentos fantásticos, Homeland es una buena serie, diseñada para gustar: un thriller político muy entretenido, nada enrevesado, con unas actuaciones impecables a cargo de Damian Lewis, Claire Danes y el asombroso Mandy Patinkin como Saul Berenson. Lo que sucede es que la comparamos con series magistrales y, ante ellas, Homeland pierde.
Breaking Bad y Mad Men ya tienen su lugar de honor entre las mejores series de la historia de la televisión. De esta manera, debemos tomar los premios como lo que son: eventos promocionales para impulsar productos que, en numerosas ocasiones, dejan fuera de juego a algunas series más minoritarias y selectas, como es el caso de Treme, o dan un espaldarazo a shows que van a funcionar (léase dinero).
21 septiembre 2012
Mis favoritos para los Emmy 2012: categorías de drama
Aunque los premios Emmy no siempre hacen justicia y grandes series como Oz, The Wire, Six Feet Under o Treme ni siquiera lo obtuvieran o sólo alguna estatuilla en categorías menores, me divierte seguir estos galardones, debatir y hacer mi quiniela personal sobre los premios más relevantes de la televisión.
Como ya sabréis, este domingo 23 de septiembre, desde el Teatro Nokia de Los Angeles, se conocerán los nombres de los afortunados que consigan llevarse a casa una de los alados galardones. Veremos qué sucede. Como siempre ocurre, mis gustos no suelen coincidir con los intereses de la industria. O sí. Estos certámenes son siempre un interrogante.
Aún así, LET’S GO. Hagamos un repaso por las categorías de drama, que son las más interesantes. No hace falta decir que estáis invitados a hacer vuestras predicciones o realizar los comentarios WTF pertinentes si no estáis para nada de acuerdo.
18 septiembre 2012
“Todo lo que tenemos en Oz: sueños y esperanzas”
Han sido seis temporadas, 56 capítulos, una larga travesía que me ha acompañado en uno de los periodos más oscuros de mi vida, con una persona que quiero mucho en el hospital. Cuando empecé a verla este verano, pensaba que, en mis circunstancias, no era una buena idea, ya que Oz contiene historias que te retuercen las tripas, que desgarran por su alto grado de emotividad y violencia. Pero me equivocaba. Oz ha conseguido evadirme de mis problemas y crear esa burbuja entre la narración y el espectador que sólo logran las grandes series, las grandes películas. Porque Oz es tan excepcional que, por muy jodida que estuviera, me mantenía en vilo, y cuando acababa el capítulo sólo podía pensar: qué bueno, quiero más.
Al que no haya visto Oz hay dos datos que le resultarán de sumo interés: con un guión magistral creado por un Tom Fontana en plena forma, Oz inauguró las series de calidad de la HBO en 1997. El segundo dato es su temática, bajo la que subyacen mensajes profundos que te calan sin adoctrinamientos. Oz narra las existencias de presos y funcionarios de prisiones dentro de la cárcel de máxima seguridad Oswald Penintentiary, más concretamente en Emerald City (también llamada Em City), un proyecto experimental de rehabilitación donde los prisioneros poseen un mayor grado de libertad y el número de presos por grupo / raza se controla para que no haya desproporción de fuerzas.
De una forma amena, entretenida, repleta de violencia, acción, humor y drama, Oz te adentra en las historias de venganza, odio, traición, amor y conflictos sociales y raciales entre los distintos grupos (arios, negros, latinos, musulmanes, ítalos, moteros, homosexuales). Pero, al igual que ocurre en The Wire o en The Sopranos, la serie respeta la inteligencia del espectador y, poco a poco, a través de la narración, sientes la perversión del sistema penitenciario, el horror despiadado de la pena de muerte, la inutilidad de las cárceles para la rehabilitación social.
10 septiembre 2012
La música de Treme, el alma de New Orleans
Aparte de un guión magnífico y unos personajes que dejan huella, la selección musical en Treme es tan soberbia, tan elegante, que no sólo nos sumerge en New Orleans sino que nos invita a conocerla, a vivirla, a recorrer sus calles, a bailar al ritmo de sus músicos callejeros. Y sentimos que un lugar tan especial, de tanta fuerza cultural y artística, no debería ser un hervidero de corrupción ni de lamentables prácticas urbanísticas, judiciales, policiales y otras problemáticas que se desgranaron de manera notable en las anteriores temporadas.
A cada capítulo de Treme experimento un excitante impulso de levantarme del sillón y transportarme a uno de esos garitos con tanto feeling de viejas y deterioradas paredes, donde han tocado los mejores intérpretes de jazz, blues, soul y rhythm and blues, y donde el sudor y la energía de la noche han quedado incrustrados en cada cartel antiguo, en cada foto en blanco y negro, entre luces rojas y azules.
No digo nada original cuando afirmo que New Orleans es un paraíso para los amantes de la buena música, con locales y clubes legendarios como House of Blues, Preservation Hall (devastado por el Katrina y reabierto), Tipitina’s, Vaughan’s, Spoted Cat, Howlin’ Wolf… En estos locales han subido al escenario artistas que aparecen en la serie en distintos momentos, haciendo cameos y contribuyendo a la excepcional BSO con su música.
A cada capítulo de Treme experimento un excitante impulso de levantarme del sillón y transportarme a uno de esos garitos con tanto feeling de viejas y deterioradas paredes, donde han tocado los mejores intérpretes de jazz, blues, soul y rhythm and blues, y donde el sudor y la energía de la noche han quedado incrustrados en cada cartel antiguo, en cada foto en blanco y negro, entre luces rojas y azules.
No digo nada original cuando afirmo que New Orleans es un paraíso para los amantes de la buena música, con locales y clubes legendarios como House of Blues, Preservation Hall (devastado por el Katrina y reabierto), Tipitina’s, Vaughan’s, Spoted Cat, Howlin’ Wolf… En estos locales han subido al escenario artistas que aparecen en la serie en distintos momentos, haciendo cameos y contribuyendo a la excepcional BSO con su música.
05 septiembre 2012
Heisenberg o el descenso a los infiernos
Hace ya tiempo escribí un post que generó mucha polémica: ¿conseguiría la quinta temporada de Breaking Bad superar el nivel de la cuarta una vez concluida la épica lucha entre Mr. White y Gus Fring? Tenía mis dudas, porque el final de la temporada anterior había sido sencillamente apoteósico. Sin embargo, la calidad del trabajo de Vince Gilligan me impulsaba a pensar que no sólo tenía, sino que debía, darle un generoso voto de confianza. Y que si la quinta temporada conseguía igualar a la cuarta, me quitaría el sombrero y haría una triple reverencia. Lo ha conseguido, dicho queda, aunque con algunos peros.
ATENCIÓN, SPOILERS A TOPE! Vayamos por partes. En primer lugar quiero dejar claro que esta midseason me ha parecido absolutamente brillante cuando la trama se ha centrado en las emociones de los personajes. Hemos visto escenas magistrales como la de Skyler en la piscina, tan ida y abrumada por el miedo a un marido fuera de control y por la integridad física de sus hijos, que no encuentra más salida que sumergirse para alejarse de todo. El gesto distante, el pelo como una nebulosa, la larga falda hinchándose bajo el agua azul… Y fuera, la sombra de una familia feliz que se ha convertido en una trampa, peligrosa e imprevisible.
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