31 octubre 2012
Especial Halloween: mis 10 escenas de terror favoritas
Siempre he sido muy cagueta. Quizás, como terapia de choque, desarrollé un gusto desmedido por el terror. Lo cierto es que a lo largo de toda mi vida he visto millones de pelis de miedo, he leído la revista Creepy desde que tenía diez u once años y mi estantería está repleta de las novelas de Stephen King y de recopilaciones de ghost stories.
Como regalito de Halloween os traigo las escenas de mis pelis de terror favoritas. Ya sé que no son series, ya, pero todavía estoy esperando a que hagan una buena de terror. Hasta el momento ni American Horror Story y (ni mucho menos) 666 Park Avenue han conseguido aproximarse ni de lejos a lo que experimenté en su día viendo las escalofriantes escenitas que os traigo a continuación. Quizás algún episodio de Carnivàle, The Twilight Zone, Twin Peaks e, incluso, el famoso "Empty Child" de Doctor Who han logrado que me palpite el corazón… pero nunca han conseguido eso tan difícil de que se te pongan (els collons) por corbata :D
Así que vamos a celebrar Halloween o, más castizamente, el Día de Todos los Santos, cuando los muertos están más cerca de nosotros susurrándonos al oído y las flores empiezan a pudrirse en las lápidas… Apagad la luz de la habitación, encended unas cuantas velas, aseguraros de que la puerta de entrada está bien cerrada y preparaos a pasar miedo, mucho MIEDO…
29 octubre 2012
Boss, el desierto del poder
Una mariposa aletea sobre su cabeza. Pero la mariposa no existe. Sólo en el interior del perturbado cerebro de Tom Kane, el Boss de Chicago. Es un símbolo de la enfermedad neurológica que pugna por destruirle. Y ésta no es la única de sus alucinaciones. Porque el alcalde ahora ve lagartos, un desierto donde está solo. Y fantasmas. Su antiguo asesor, Ezra Stone, le susurra al oído todo lo que el Boss no quiere escuchar. Su suegro, antecesor en el trono de Chicago, también viene a verle. Cuando menos se lo espera.
Las paranoias, el cinismo más escalofriante, la lucha despiadada por no caer y una dura crítica al sistema sociopolítico actual, donde quedan reflejados problemas como los rescates financieros, el uso fraudulento del dinero público, los recortes sociales en las capas más desfavorecidas de la población (dónde no se obtiene rédito político), los pactos en las altas esferas, la indignación popular y los desahucios, son los elementos definitorios de la segunda temporada de Boss, redonda en su concepción y desarrollo.
22 octubre 2012
‘The Booth at the End’: cuidado con lo que deseas
Al final del diner hay un hombre sentado. Sostiene en sus manos un viejo libro con tapas de cuero en el que apunta algo. Es un hombre corriente, de unos sesenta años. Nada lo diferencia de los demás. Pero en sus manos está el poder de conceder deseos. Siempre a cambio de una tarea, de una misión. Una mujer se le aproxima: «He oído que aquí está muy bueno el sándwich de salami». El hombre le hace un gesto con la cabeza y la mujer toma asiento. Su marido tiene alzheimer y ella quiere que se cure. El hombre abre el libro y le dice a la mujer lo que debe hacer. Poner una bomba. Matar. La mujer lo mira espantada. ¿Estará dispuesta a hacer lo que dice el hombre a cambio de obtener su deseo?
Con esta sugestiva dinámica se desarrolla The Booth at the End, una serie creada por Christopher Kubasik y protagonizada por Xander Berkeley (el agente agente George Mason en 24) que, hasta el momento, cuenta con dos temporadas, cada una de cinco episodios de duración. Con un guión que te mantiene en vilo y una acertada dosis de indagación psicológica y suspense, The Booth at the End explora la condición humana y su capacidad de dejar de lado la moral para lograr la consecución de anhelos y ambiciones.
16 octubre 2012
Entourage: high live, amistad y cine, mucho cine
Ocho temporadas. Sólo con este dato muchos dirán ¡vade retro, satanás! Y no porque la calidad decaiga, que no lo hace (o casi), sino porque puede dar infinita pereza enfrentarse a una serie tan larga. Pues no. No tengáis miedo, queridos drugos, y acercaros a Entourage (El séquito) con el corazón libre de temor. Los que ya la habéis visto, a estas alturas estaréis sonriendo. Lo sé. ¿Por qué? Pues porque Entourage es una seriaza que te deja un sabor de boca estupendo, con personajes geniales como Vince Chase, Johnny ‘Drama’, “E”, Turtle, Ari Gold… y encima es de la HBO.
Entourage es una mirada satírica (y realista) al backstage de la televisión y el cine americanos con mucho humor, cameos impresionantes como Peter Jackson, Jessica Alba, Scarlett Johansson, Dennis Hopper, Matt Demon, Aaron Sorkin, Eminem, John Cleese, Larry David y muchos otros. Pero, sobre todo, Entourage es una serie sobre la amistad de un grupo de muchachos de clase trabajadora, procedente de Queens, que, gracias al éxito en el cine de Vincent Chase, experimentará el way of life de la gente famosa y adinerada de L.A. (y también sus altibajos).
Mansiones con vistas alucinantes, fiestas con mujeres en bikini y grandes piscinas estilo Playboy, festivales, premieres, locales de moda, restaurantes, cochazos, televisiones de plasma gigantes y hierba para fumar (mucha, en grandes cantidades), son algunos de los alicientes de esta serie que consiguió numerosas nominaciones en los Emmy y Golden Globe a la Mejor Comedia y tres Emmys consecutivos para Jeremy Piven por su papel de Ari Gold, el representante más ambicioso, estresado y divertido del show business.
08 octubre 2012
Un gran aplauso para Miranda
Es grande y simpática. Mucho. Miente compulsivamente cuando se pone nerviosa. Tiende a quedarse semidesnuda en circunstancias sociales. Ha dilapidado su herencia comprando una tienda de artículos de broma. A menudo le llaman “señor” y la confunden con un travesti. Tiene amigos-fruta y una gran debilidad por los hombres guapos y musculosos. Si a estas alturas ya estás partiéndote de la risa y diciendo «sí, sí, sí» es que conoces bien a Miranda.
Para los que no tengan el gusto, déjenme presentarles a una de las cómicas british con más talento y carisma de la actualidad, una mujer que ha sabido llevar el patetismo hasta las últimas consecuencias y hacer de él algo encantador. Porque ahí radica el éxito de Miranda: conseguir que veamos a una mujer tan aparentemente poco seductora y patosa convertirse en una criatura adorable con la que no te importaría pasar el resto de tu vida, que te hace reír mostrándose como es, con un despliegue de ingenio que bebe del surrealismo de los Monty Python y del slapstick más clown.
02 octubre 2012
State of Play, un magistral thriller de Paul Abbott
Sabéis de mi admiración por Paul Abbott. Lo descubrí por primera vez viendo Exile y me conmovió de manera profunda retratando la fragilidad de Mia en Hit & Miss. Cuando pensaba que este hombre no podría volver a emocionarme de igual forma, ha conseguido arrastrarme de nuevo a ese lugar donde me quedaría para siempre: el interior de una historia subyugante. Así es, amigos. State of Play es un thriller magistral, de los que te dejan pegado a la pantalla sin poder levantar la vista, con el corazón en un puño y ganas de más y más.
Bajo una apariencia supuestamente convencional, un thriller con políticos manipuladores que esconden información y periodistas con agallas que investigan un caso, se esconde una historia perturbadora, de emociones enfrentadas, donde nada es lo que parece. Como siempre sucede en las creaciones de Abbott, el interés no radica tan sólo en la fuerza y originalidad del argumento, que la tiene, sino en la profundidad de los personajes, en la indagación de la psique humana cuando ésta se adentra en pasadizos sombríos.
Por si fuera poco, State of Play te devuelve el gusto por esas apasionantes historias de periodistas luchadores, con la vida bullendo en la redacción, las reuniones a puerta cerrada, la búsqueda de pruebas fehacientes para probar hechos, las presiones del poder para coartar la libertad de prensa y la adrenalina de ver esa noticia en exclusiva que mañana se convertirá en una bomba periodística. Si a esto le sumamos una reparto portentoso y una historia impredecible, muy bien narrada, tendremos una miniserie redonda, de las que dejan huella.
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